17.500 M2 

COLEGIO ARGELIA II

Y CENTRO DE LA BICI

BOGOTA - COLOMBIA 2017

TERCER PUESTO

 

EL EQUIPAMIENTO EDUCATIVO CONSTRUYENDO CIUDADANÍA

El jurado describe este proyecto como “una apuesta arquitectónica innovadora en donde la monumentalidad rescata la necesaria presencia de un colegio en la comunidad”, y le otorga el tercer puesto en el concurso público Colegio Argelia II y el centro de la Bici, organizado por la Sociedad Colombiana de Arquitectos (SCA) y la Secretaria de Educación del distrito de Bogotá (SED).

A partir del reconocimiento de las condiciones ambientales del sector, las estrategias proyectuales utilizadas abogan por la integración ciudadana. Este equipamiento educativo indaga el alto compromiso con el entorno que tiene la arquitectura y su responsabilidad social, y se convierte en una oportunidad para mejorar la calidad de vida de los usuarios y de los habitantes del sector.

 

LA CIUDAD - EL PROYECTO URBANO

Con la idea de que la función educativa del proyecto no puede estar aislada, ni espacial, ni pedagógicamente de la ciudadanía, el equipamiento debe entenderse como un proyecto urbano. Su condición mixta integra usos de diferente carácter pedagógico y resuelve a la vez, lo sectorial y lo metropolitano con un claro mensaje de inclusión para un entorno con alta deuda social, en donde es más significativo proyectar la educación como un acto constructivo.

La huella en la trama

La ciudad limitó la huella dinámica del meandro del rio Tunjuelo y es responsable de la baja sinuosidad del rio. El proyecto extiende la zona de protección normativa y adopta una implantación ondulante, continua y respetuosa con el borde, que le permite al equipamiento ampliar estas zonas verdes de amortiguación como una extensión para su uso colectivo, acercando las personas a la ronda del río.

Del río hacia la ciudad

El vacío urbano es una oportunidad para convertir un contexto ambiental que solo actúa como limite de la acción humana, en una  estructura de espacio público disponible, transitable y permeable que le da sentido al uso colectivo del borde, y que introduce la naturaleza y el río en la ciudad. Esta estrategia impulsa un modelo de intervención asociado a la recuperación ambiental de los vacíos urbanos del sector que aún están expectantes.

 

De la ciudad hacia el río

La ronda del río Tunjuelo también es una oportunidad para acercar la ciudad al río. Más allá de ser una franja de amortiguación, el espacio público del borde tiene el potencial para ser un frente de agua, donde los ciudadanos visibilizan el río y crean la conciencia ecológica necesaria para fomentar altos niveles de apropiación y empoderamiento para su protección.

La Ciudad educadora

El proyecto destaca la dimensión urbana de la educación y apuesta por recuperar el derecho a la ciudad a través de un equipamiento educativo ambivalente, de gran disponibilidad y apertura en el entorno. Es una obra urbana que al visibilizar los valores ambientales del lugar y promover la interacción social, afirma “el valor colectivo de la acción educativa como el instrumento más adecuado en la construcción de ciudadanía”.

LO ARQUITECTÓNICO - EL UMBRAL

La transición

El proyecto enfatiza la búsqueda de lo intermedio. Superar la tendencia a la división de la realidad en extremos enfrentados es una apuesta por alinearse con la realidad social actual del país, donde el postconflicto y la construcción de la paz, propenden por la integración ciudadana, la búsqueda de inclusión y la aceptación de la diversidad.

El proyecto, más que profundizar la noción de los opuestos, se define como un dispositivo de fenómenos dobles y ambivalentes. El proyecto es a su vez: Parte y Todo, Público y Privado, Atrás y Adelante, Adentro y Afuera, Individual y Colectivo, Formal e Informal, etc. Estas transiciones son los espacios propios de la acción social y se hacen a través de umbrales que vinculan  las áreas del colegio con el espacio público. Son “espacios con interfaces pedagógicas en puente con el entorno”

La Disponibilidad

El proyecto, como todo equipamiento educativo de uso publico, debe ser un edificio disponible en todo momento. La planta urbana que soporta los usos de mediación con el entorno es continua para integrarse con el parque de la Bici. Esta operación de circundar el encuentro entre el frente a la ciudad y el frente al rio, le permite al proyecto amplificar el rango de uso de sus espacios complementarios y ofrecerlos en distintos momentos del día a la comunidad.

La construcción de espacios de encuentro de calidad, abiertos y disponibles a la ciudad, que multiplican el contacto y el diálogo visual entre las personas, precisa de actuaciones que diluyan los límites, por eso es importante para el proyecto que las barreras sean transparentes, flexibles y móviles, que puedan  integrar los ambientes de aprendizaje sin evidenciar una noción de control. Esta es una estrategia que busca superar las polaridades y también diluir las diferencias entre los ciudadanos.

ACCIONES

La Plataforma urbana.

El proyecto propone una plataforma topográfica plegada hacia las esquinas donde se albergan usos comunitarios como los parqueaderos públicos de bicicletas, las canchas y el acceso público al Teatro. Un sistema de pórticos estructurales apoya las losas inclinadas  a manera de pliegues o relieves, que son ideales para hacer circuitos y recorridos lúdicos sobre ruedas, y son disponibles como balcones urbanos para el ocio y el encuentro de la comunidad.

El Centro de La Bici.

Con la necesidad de hacer ilustrativo el uso de la bicicleta, el edificio dispone las rampas de acceso en el perímetro. Esta operación garantiza la presencia de las bicicletas desde los conos visuales internos y externos del edificio. La  intervisibilidad resultante es posible por medio de paneles de celosías en GRC que garantizan la transparencia y la durabilidad de la fachada.

El Colegio Argelia II.

El edificio se plantea como un conjunto de espacios de aprendizaje formales e informales, en una retícula ortogonal modulada de dos naves que se insertan dentro de un gran perímetro circular, conformando una secuencia de patios intersticiales y definiendo el cerramiento del colegio. Con la idea de multiplicar el uso y ampliar su rango de disponibilidad, el proyecto separa estratégicamente las áreas de aprendizaje de las áreas de apoyo, como son las canchas, la cafetería, la biblioteca y el teatro, para que puedan ser aprovechadas por la comunidad en horarios que no afecten las actividades del  colegio.

 

 

CRÉDITOS

ESPACIO COLECTIVO ARQUITECTOS S.A.S
 

ARQ. CARLOS HERNAN BETANCOURT

ARQ. ALDO MARCELO HURTADO

 

EQUIPO DE TRABAJO

ARQ.ANGELA MARIA ANDRADE

ARQ.VANESSA TORO

ARQ. CAROLINA SANCHEZ

ARQ.JUAN S.RAMIREZ

ARQ. JULIÁN LONDOÑO

ARQ. JUAN PABLO GONZALES

ARQ. JESSICA ROJAS

ARQ. DANIELA BOLAÑOS

ARQ. MARÍA FERNANDA SOLER

ARQ. MIGUEL CANAVAL

ARQ. GERMÁN ROSERO

ARQ. SOFÍA ZULUAGA

ARQ. LAURA URUEÑA

ARQ. MARÍA A. MORA

ARQ. FELIPE BESSOLO

DIS.  CARLOS OSORIO